domingo, 30 de mayo de 2010

Cap IX


Los sentidos de Gael estaban agudizados, escuchó la conversación de Tali con su nodriza a pesar de que sabia que su madre le hubiera dicho que escuchar conversaciones ajenas no era de buena educación. Estaba sorprendido por la historia que acababa de escuchar, ahora podia entender un poco la mirada melancolica y los ademanes amenazantes de Sasha. Aún asi no lograba que Sasha fuera tolerable para él. Paso una hora desde que la conversación habia finalizado...Una fuerte tormenta empezaba a arreciar fuera de la casa. Los rayos iluminaban el cuarto, dandole un lugubre toque a aquella escena, donde el vampiro melancólico y solitario, miraba añorando viejos tiempos por la ventana. Depronto vio que una sombra se movia entre los árboles, parecia ser la silueta de una mujer. Por la mente de Gael solo paso un pensamiento, un nombre. Elizabeth.

Salió corriendo tan veloz que a su paso solo se sentía una ráfaga de viento, asi que si alguien andaba a esas horas por la casa no podria haberlo visto, solo podria haber sentido un veinto helado recorrer su cuerpo. Llego en menos de un minuto al lugar donde habia divisado la aparición, se detuvo en seco, el lodo corría por sus zapatos, agudizo al máximo sus sentidos, escuchando, mirando, sintiendo en cada una de sus terminaciones nerviosas lo que estaba susediento alrededor suyo. Alguien en la casa estaba cambiando sus ropas, era una mujer, cerro los ojos para concentrarse, tal vez porque sabia que era justo en la ubicación del cuarto de Tali, se concentro en cada movimiento, la seda deslizandose sobre la piel, cayendo al suelo, los pasos al armario, el ruido de las telas al ser removidas en busca de una prenda en particular, una de dormir, por el sonido que emitia la tela que acababa de ser sacada del armario. Gael estaba tan inmerso, en escuchar atentamente lo que pasaba en el cuarto de la joven, que no sentía el deslizar de las gotas sobre sus cabellos, sobre su piel, su rostro, ni tampoco sintió cuando aquella mujer misteriosamente deformada se acerco por sus espaldas...


-También escucho lo que sucede en la habitación de tu nueva amanate. Mal agradecido. Así me pagas?- El ruido de esa voz potente y aguda, hizo que Gael se estremeciera y abriera sus ojos de repente.

sábado, 22 de mayo de 2010

Cap VIII


- Señor Rafael, quedese porfavor con la joven Viveska y la señorita Ana (una de las criadas que estaban al servicio de Viveska)- Dijo Carla al mayordomo que pasaba por ahi.


-Si mi señora pierda usted cuidado.


-Vamos mi niña, acompañame a tu cuarto allá te contare lo que quieres saber.-


Tali y su nodriza se dirigieron al cuarto de la primera.


-Ahora si nodriza dime que es lo que pasa con Sasha. - Exigió Tali cerrando la puerta.


-Veras mi niña lo que te voy a contar ahora, no se lo debes decir a nadie, ni siquiera a Viveska, porque eso solo le corresponde a él decircelo. Solo a él. ¿Entendido?


-Si nodriza pero habla ya! me tienes con el credo en la boca.


-Prometemelo, prometeme que no le vas a decir nada a nadie.


-Esta bien. Lo prometo.


-Bien. Veras, el mejor amigo de tu padre era Mijaíl Koslov, el padre de Aleksandr. Misha, como le decian de cariño, se fue para Italia cuando sus dos hijos gemelos nacieron, estos eran Aleksandr y Artur, su madre era Anna Pierotti, nacida en Italia. Una vez estando en Italia, se instalaron en una casa enorme, eran tan felices, que todos decian que esa era una familia realmente perfecta. Pero, tú sabes hija, la felicidad no es eterna, como nada en este mundo. Una noche mientras todos dormian, la casa se incendió, al parecer sin ningún motivo, los vecinos se dieron cuenra y entraron a salvarlos. Él unico que estaba con vida era Sasha, que estaba en un rincón a punto de morir asfixiado por el humo. Los hombres que entraron a la casa encontraron a Micha junto a Anna en su lecho de matrimonio. Jamás encontraron al pequeño Artur. Cuando Sasha recuperó el conocimiento, preguntó por sus padres y su hermano, Sasha y Artur eran uña y mugre, el golpe fue tan duró que Sasha no hablo por meses. Los vecinos le enviaron una carta a tu padre informandole de todo lo que habia pasado. Él se apropio de la situación y trajo a Sasha para criarlo como a un hijo, tu madre estaba feliz con un niño en la casa, luego tú tio decidio dejar a Vivesk con tu madre, mientra él viajaba y al año naciste tú. Después de mucho tiempo Vivesk logró ganarse el cariño del niño de 6 años, ella tenía 5 en ese entonces y tú apenas eras una bebé. Sasha y Vivesk desde esa época han sido inseparables. Solo que, Sasha nunca ha podido olvidar a su hermano, tiene una gran tristeza y un enorme resentimiento, solo Vivesk logra sacar su lado tierno. Se que le hacen falta sus padres y que siempre se ha preguntado que paso con Artur, todavia tiene la esperanza que este vivo, que algún día podrá encontrarse con él. Lo sé, porque lo leo en sus ojos, cuando mira a Vivesk. Ella le devuelve toda sus esperanzas. Ahora lo entiendes mi pequeña?


- Nodriza. Nose que decir.  Me siento incluzo incapaz de pensar.